Los 4 elevadores o funiculares de Lisboa

Elevadores de Lisboa



Una de las peculiaridades de Lisboa son sus barrios encaramados en las colinas. Empinadas cuestas comunican los distintos barrios lisboetas. Para salvar estas agotadoras pendientes se construyeron varios elevadores o funiculares en la ciudad.

Un total de 4 ascensores o elevadores antiguos funcionan en la actualidad, y son uno de los puntos más atractivos de una visita a Lisboa, por los pintorescos recorridos que hacen, por su especial diseño y por su historia.


Historia de los elevadores de Lisboa


La historia de estos funiculares comienza en 1875 cuando se concede la construcción del primer elevador a la compañía de ascensores mecánicos de Lisboa. Esta concesión fue posteriormente donada al ingeniero Raoul Mesnier du Ponsard en 1882.

El primer elevador se inaugura en 1884. En ese momento funcionaban con contrapesos de agua, llevaban grandes tanques de agua delante o detrás para mover el vagón por la fuerza de la gravedad. A los dos años se añade el mecanismo de vapor para mejorar el rendimiento.

No es hasta principios del siglo XX cuando se introduce la electricidad en las lineas.

En 1926 se disuelve la compañía de ascensores mecánicos de Lisboa y éstos pasan a ser propiedad de Carris, la compañía que gestiona los transportes de la ciudad.

En 2002 todos los elevadores de Lisboa son declarados parte del Patrimonio nacional portugués.


Elevadores de Lisboa
Los 4 elevadores de Lisboa


El más antiguo: Elevador do Lavra


Construido en 1884, es el funicular más antiguo de la ciudad y quizás el menos conocido y visitado por los turistas. Su diseñador fue Raoul Mesnier du Ponsard, el mismo que más tarde diseñaría el famoso elevador de Santa Justa.

Sus 188 metros recorren la "calcada do Lavra", con una pendiente de 22,9%. Durante el recorrido por una estrecha calle rodeada de casas, el funicular hace una curva para continuar su camino ascendente a la misma vez que se cruza con el elevador que va en sentido contrario.

A mitad del recorrido sale una callejuela repleta de graffitis y muy fotogénica. Podéis volver andando para verla.

Al final de la empinada cuesta y a unos metros caminando se encuentra otro mirador sobre Lisboa, en el tranquilo Jardín de Torel.

El horario de este elevador es más restringido que el resto al ser menos turístico, funciona solo hasta las 20h.

Elevadores de Lisboa, elevador da Lavra

Elevadores de Lisboa, elevador da Lavra


Elevadores de Lisboa, elevador da Lavra


Elevadores de Lisboa, elevador da Lavra


Elevadores de Lisboa, elevador da Lavra


El más utilizado: Elevador da Gloria


Uno de los más usados por los turistas ya que comunica la plaza de los restauradores con el espectacular mirador de San Pedro de Alcántara. Transporta a más de 3 millones de viajeros al año.

Con un recorrido de 260 metros y una pendiente del 17,7%, recorre una calle amplia y menos pintoresca que el anterior en apenas 5 minutos.

Los 2 funiculares que circulan en ambos sentidos están repletos de graffitis y siempre se cruzan a mitad de recorrido.

Fue Inaugurado el 24 octubre de 1885.


Elevadores de Lisboa


Elevadores de Lisboa


Elevadores de Lisboa


El más pintoresco: Elevador da Bica


También es Patrimonio histórico de Portugal, y con razón, porque su recorrido merece sin duda una visita.

El inicio se encuentra situado en la Rua da Bica y sube hasta el Barrio Alto, recorriendo 200 metros de una estrechísima calle (Rua da Bica de Duarte Belo) llena de pintorescas casas, estrechas aceras y pequeños restaurantes.

Al final del recorrido nos espera otro de los magníficos miradores de Lisboa: Santa Catalina.

Tened en cuenta que la entrada al funicular está dentro de un portal, por lo que es fácil que paséis de largo sin verlo. Si no entráis en el portal no veréis el funicular.

Fue inaugurado en 1892 y como no podía ser de otra forma también fue diseñado por Raoul Mesnier du Ponsard.

Elevadores de Lisboa
Elevador da Bica

Elevador da bica

Elevadores de Lisboa


El más turístico: Elevador de Santa Justa


Conocido por todos los turistas que visitan Lisboa. Es sin duda el más famoso y en mi opinión el más feo de los 4 elevadores.

Inconfundible por su silueta realizada en hierro y que comunica el barrio de Baixa y Chiado.

Inaugurado en 1902 y diseñado por Raoul Mesnier du Ponsard que ha sido erróneamente catalogado como discípulo de Eiffel, el constructor de la torre del mismo nombre de Paris.

El ascensor tiene 45 metros de altura y está construido en hierro. Tiene dos ascensores de madera con capacidad para 24 personas cada uno y no para de subir y bajar turistas todo el día. De hecho es frecuente tener que esperar fila para poder montar.

Al final del corto recorrido en ascensor hay un mirador por el que hay que pagar un extra. Aunque no paguéis por subir al mirador podéis disfrutar igualmente de las vistas desde la pasarela descubierta que lleva hasta el museo Do Carmo.

En realidad, este elevador ha perdido su función de comunicar los barrios bajo y alto ya que hay escaleras mecánicas que llevan hasta Chiado. Ahora ha quedado como un reclamo turístico.


elevador de Santa Justa
Elevador de Santa Justa

Vistas desde el elevador de Santa Justa
Vistas desde el elevador de Santa Justa

Otros datos prácticos

Todos los elevadores (incluido el turístico ascensor de Santa Justa) están operados y gestionados por Carris, la compañía de transportes de Lisboa. De esta manera, podéis usar las tarjetas 7 Colinas y Via viagem para montar en ellos, tanto en su modalidad de 24 horas como recargándola. Este detalle es muy importante porque el precio de un trayecto en funicular es muy caro si se paga al conductor sin estas tarjetas de descuento.

Si tenéis la tarjeta Lisboa Card, todos los elevadores son gratuitos.


Nuestra valoración ★★★★★
Imprescindible subir en alguno de los elevadores y acabar en los magníficos miradores sobre la ciudad


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