La montaña del arco iris o el Cerro colorado, cerca de Cuzco

Polcoyo Checacupe


Descubrimos la montaña del arco iris o Vinicunca por casualidad buscando información de nuestro viaje a Perú. Las fotos de esta montaña para nosotros desconocida nos cautivó con sus intensos colores. Al organizar nuestro recorrido dejamos un día extra en Cuzco por si era posible visitar este lugar tan atrayente. Al llegar a la espectacular ciudad de Cuzco o Cusco, nos asaltaron cientos de fotos de la montaña del arco iris en las agencias de viaje. Lo que creíamos un lugar desconocido y poco visitado se había convertido en un hervidero de turistas.

Aun así, y animados por la belleza de las fotos, entramos en una agencia cercana a nuestro hotel: Kana Travel (Outdoor Perú Ausangate). La casualidad quiso que entrásemos en la agencia que empezó hace unos pocos años a realizar excursiones a la montaña, o al menos eso fue lo que nos contaron.

Al pedir información sobre el treking a la montaña del arco iris nos explicaron que el lugar estaba masificado, que hace unos años no iba nadie por allí, pero que actualmente todas las agencias de la ciudad llevan a los turistas hasta el cerro, con lo que la visita ha perdido parte de su encanto. Por este motivo, ellos habían ampliado su oferta llevando a los turistas a un lugar igual de hermoso pero mucho menos concurrido: Palccoyo Checacupe o cerro de colores. Nos aseguraron que en ese lugar estaríamos solos, y no lo dudamos ni un momento al elegir.

Os contamos aquí las dos opciones para que decidáis cual es la que mejor se adapta a vuestros gustos.


Polcoyo Checacupe
Cerro de Colores




Montaña Arcoiris o Vinicunca


El viaje hasta la montaña es muy largo. La furgoneta recoge a los viajeros en los hoteles del centro de Cuzco a las 3 de la mañana. Desde allí hay unas 3,5 horas de carretera. Después de desayunar se inicia la marcha hacia la montaña, cerca de 3-4 horas, un tercio de ellos de subida. En la fotografiada montaña se permanece menos de 1 hora, ya que hay que regresar de nuevo andando hasta el coche otras 3 horas, más las 3,5 horas de coche hasta Cuzco. La caminata en sí misma no tiene mayor interés paisajístico, ya que hasta el final del recorrido no se ve la montaña Arcoiris Vinicunca. Este detalle nos lo corroboraron en varias agencias en las que preguntamos. En todas ellas la permanencia en la montaña era entre 30 y 60 minutos máximo.



Cerro colorado o Palcoyo


El viaje comienza a una hora más "prudente", sobre las 7 de la mañana. Igualmente el recorrido en coche son 3,5 horas de ida y otras tantas de vuelta. Desde donde deja el coche ya se ven varios cerros con distintos colores debidos a los minerales presentes en la zona. La caminata se adapta al grupo, y dependiendo de éste puede ser más o menos larga. El camino en todo momento es muy fácil y casi plano. No hay una única montaña de colores, sino que el valle esta lleno de pequeños cerros y paredes con líneas de distintos tonos.

Una vez nos explicaron estas dos opciones, nos decantamos sin dudarlo por la segunda. Nos parecía un esfuerzo demasiado grande la caminata hasta la montaña del arco iris para poder estar solo unos minutos allí. Además, el hecho de que nos asegurasen que en este lugar íbamos a estar solos nos lo puso mucho más fácil a la hora de elegir.

Polcoyo Checacupe
Cerro colorado

Polcoyo Checacupe



Nuestra experiencia en el cerro colorado o Palcoyo


Nuestro grupo era muy pequeño, 7 personas y el guía-conductor. Salimos de Cuzco sobre las 7:30 de la mañana. El camino era bastante monótono hasta la pequeña población de Cheqacupe donde paramos para ver un pequeño puente inca de madera. Poco después de esta corta parada, abandonamos la carretera principal y nos adentramos en un valle cada vez más aislado y con unos paisajes espectaculares. El color de la tierra va tornándose paulatinamente  más rojo y las altas montañas que nos rodean van cambiando de color. El camino es en ocasiones poco más que un estrecho sendero lleno de piedras, nos parece mentira que nuestra furgoneta pueda pasar por algunos tramos en los que parece imprescindible contar con una 4x4. Pero nuestro conductor maneja con mucha pericia, se nota que conoce bastante bien el camino. Llegamos a una pequeña aldea y allí hay una barrera donde paramos para pagar los 10 soles que cobran como entrada al lugar.


Cheqacupe
Puente Inca en Cheqacupe

Cheqacupe
Puente Inca en Cheqacupe

camino al cerro de colores
Camino al Cerro de colores

Cerro colorado o Polcoyo Checacupe
Camino al cerro de colores


El pedregoso camino continúa hacia las montañas que parecen cubiertas por negros nubarrones. Aunque nos acompaña el sol desde Cuzco, al aproximarnos al cerro de colores el cielo va volviéndose cada vez más gris. Al llegar a la cima nos espera una anciana pequeña vestida con ropa típica de la región y unas sandalias que dejan los pies al descubierto. ¿Como es posible que puedan aguantar el frío de las montañas con ese calzado abierto?. Nos cuenta el guía que la gente de las montañas está habituada a andar con alpargatas, incluso durante el frío invierno. Nosotros, sin embargo, vamos forrados con nuestra ropa de abrigo, guantes, gorros y botas de treking con gruesos calcetines. La anciana vive a unas horas andando del lugar donde nos encontramos con ella. Se gana algún dinero llevando a los viajeros hasta el cerro de colores, y el resto del tiempo vive con su familia del ganado.

Iniciamos la caminata y empiezan a caer pequeños copos de nieve. El paisaje es magnífico, estamos rodeados de altas montañas, algunas de las cuales tienen franjas verdes, ocres, rojizas y amarillas. Caminamos detrás de Anastasia, nuestra guía local, por un sendero en la montaña fácil y plano. Cada vez nieva con más intensidad, por lo que las montañas van cubriéndose de un manto blanco que esconde los bonitos colores de las laderas. Llegamos a una montaña en la que los colores son más intensos, aunque están cada vez más apagados por el blanco de la nieve. A pesar de la belleza del lugar y nuestras ganas de seguir caminando, nos vemos obligados a volver a la furgoneta, la tormenta de nieve es cada vez más intensa. Cuando llegamos al punto de partida todas las montañas han dejado de ser "arco iris" para convertirse en blancas.

Comemos el picnic dentro del coche y después de despedirnos de Anastasia, bajamos hacia el valle. Allí, increíblemente ¡sigue luciendo el sol!

A pesar de que el clima no nos acompañó en el viaje, la verdad es que el paisaje que pudimos ver antes de que la tormenta lo cubriera todo era majestuoso. Ver ese lugar con sol tiene que ser un auténtico espectáculo. No sabemos si la montaña del arco iris será igual de imponente, pero lo que si es seguro es que el esfuerzo y el tiempo que se tarda en llegar hasta ella es mucho mayor y la afluencia de turistas debe restarle bastante belleza.

Aquí os dejamos más fotos para que os animeis a visitar el Cerro de Colores.


Cerro colorado o Polcoyo Checacupe



Cerro colorado o Polcoyo Checacupe


Cerro colorado o Polcoyo Checacupe
Cerro de colores arcoiris Palcoyo

Cerro colorado o Polcoyo Checacupe


Cerro colorado o Polcoyo Checacupe
Ladera del cerro de colores arcoiris

Montaña del arcoiris en Perú
Cerro de colores arcoiris

Montaña del arco iris


Cerro de colores


Cerro colorado o Polcoyo Checacupe
Valle cercano a Cerro de colores

Cerro colorado o Polcoyo Checacupe




guia viaje peru


1 comentario:

  1. Que bonito!! Gracias chicos por compartir estas fotos tan espectaculares!

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Gracias por tu comentario